Mittwoch, 17. November 2010

La mercancía humana (o esclavitud moderna) en Dubai, Emiratos Árabes Unidos

Una metrópoli económica tiene aparentamente costes humanos bastante elevados. Los habitantes de los Emirates al campo reciben una casa con electricidad, agua etc. Así las metrópoli económicas (Dubai y Abu Dhabi) atrayan más turistas y inverdores. Además hay efectivamente más espacio. De punto de vista económico ese sistema funciona bien. Personas ricas de todo el mundo vienen a Dubai para investir, consumir o para comprarse un apartamiento en un de los famosos rascacielos.

Nos interesamos al último sector. Sabemos que no hace mucho tiempo, Dubai fue un desertio. Hoy asociamos a gran edificios, rascacielos y el Burj Dubai, el edificio más grande del mundo. ¿Comó se crea una ciudad así mientras poco tiempo?

Aquí notamos que a pesar de todos los esfuerzos del régimen a esconder y/o negarse, la pobreza está notable en la ‚meca comercial‘. Una sociedad compuesto de ricos y pobres, con una brecha inmensa entre los dos. Casi todos los edificios provienen de los manos de miles de trabajadores extranjeros. La mayoría viene de India, Pakistan y Bangladesh; las niñeras para familias árabes prósperos vienen en la mayoría de los casos de las Filipinas.
Los trabajadores viven en pisos compartidos y a veces hay hasta 20 hombres en una sóla habitación muy lejos del centro de Dubai. Cada día llegan en autobuses para trabajar y construir bien más que ‚las 8 horas‘ con un calor inconcebible. Las condiciones de trabajo nie l sueldo se pueden comparar a los que conocemos en la UE. Lo más trágico es que los extranjeros trabajan para enviar dinero a sus familias, pero con el sueldo tan bajo casi es imposible. Pore so se privan de alimentación para economizar y después fallecen. Pero no fallecen del hambre sino caen de los edificios a causa del cansancio. Los que quedan a veces no pueden volver a su país porque no tienen bastante dinero.

La composición de la sociedad produce un sentimiento muy extraño. Es como hay dos clases de seres humanes. La primera approveche de su vida sobre un nivel muy elevado. Y la segunda que trabaja para la primera. No hay ningún contacto social entre los dos fuera del ámbito económico. Además me ha dado la impresión que la vida de cada uno de las personas desavantajadas está considerado prescindible.

El trabajador como mercancía donde solamente cuenta el funcionamiento y si no funciona más sería reemplazado.

Samstag, 6. November 2010

Burundi Part.2

Mi segunda practica estaba en la Oficina del Alto Comisionado para los derechos humanos de las Naciones Unidas (http://www.ohchr.org/EN/countries/AfricaRegion/Pages/BIIndex.aspx).

Después de los dos meses en la otra organización tenía mucha curiosidad por ver el funcionamiento de una organización tan grande y internacional. Estaba segura que allá vería como funciona realmente el trabajo para la justicia. Pero no fue totalmente así.

Estaba en la sección de justicia de transición que se dedicaba a buscar soluciones para juzgar los responsables del genocidio en 1994 y que planificaba consultaciones nationales en cuanto a la superación del genocidio. Estaba mas o menos un trabajo en la oficina misma, además las Naciones Unidades no permiten a los practicantes que se vayan en el terreno.

Asistaba a muchos reuniones de distintas organizaciones como por ejemplo FAO, UNIFEM, ICTJ que fuen muy interesantes pero me faltaba un poco la acción y el dinamismo que había visto a la Ligue Iteka.

El proyecto elaborado por la sección de justicia de transición hacía 40 paginas del cual las 36 primeras hablaban del proyecto mismo y de cual las últimas trataban del finaciamiento. Fue previsto establecer un comité de dirección formado de tres partidos. Dos personas de la sociedad civil, dos personas de las NU y dos personas elegido por el gobierno de las cuales una seria presidente del comité. El día de la presentación a las personas del gobierno una decepción occuría para los desarroladores del proyecto porque los dos del gobierno solamente estaban interesado por el financiamiento y la manera de la cual podrían obtener más dinero. La cooperación fue muy complicado y había muchos diferendos durante las reuniones. El presidente del comité fue muy autoritario y aclara a cado momento posible que está él que decidiría si la operaciones se pasan así o de otra manera que previsto. A tal momento me dé cuenta de nuevo que el trabajo sin apoyo del gobierno no puede alinear mucho.

La cosa que más me faltaba fue el contacto con las personas de las cuales hablabamos durante todas las reuniones y conferencias. No estaba en contacto con los afectados. Fue un trabajo muy teórico en cuanto a la realidad del país. Pero al mismo tiempo me enseñaba mucho sobre la practica del funcionamiento de las organizaciones internationales.

En la primera organizacion, a veces no podíamos irnos a los carceles porque no había gasolina para los coches y a las NU cada persona asistando a una conferencia obtenía 10000 francs (mas o menos 7€) de las cuales algunos burundeses viven para un mes. La diferencia de capital estaba bastante grande.

Según las reacciones de los burundeses a quienes he conicido, tenía la impresión que la gente (como la policía, el director de la prisión central etc.) estaban más disponible y confiado a las asistentes sociales de la Ligue Iteka que a las personas de las NU. Se sentiban menos juzgado por su manera de trabajar. André Nzeyimana, un agente de policía que he encontrado con la organización local me decía que “los blancos se sientan en sus oficinas con aire acondicionado y filosofan sobre mi trabajo para decirme después lo que tengo que hacer diferamente. Pero ningun de ellos ha entrado aqui porque yo le explico como funcionamos.”

Tengo que decir que los colabaradores en la Oficina del Alto Comisario de los Derechos Humanos trabajan con las mejores miras, ponen mucho pasión y esfuerzo en el trabajo para la justicia. Sin embargo no desaparecía mi impresión que faltaba el vínculo entre la población afectado y las personas planificando como mejorar sus situaciones.

Montag, 1. November 2010

Burundi Part.1

Hoy escribo sobre mi experiencia en una organización local de derechos humanos en Bujumbura, Burundi (Ligue Iteka, http://www.ligue-iteka.africa-web.org/). En la segunda parte voy a compararla a la experiencia que he obtenido en la oficina de derechos humanos de la ONU, también en Bujumbura.

En el año 2007 me fue a Burundi para 2 practicas en dos organizaciones distintas pero trabajando en el mismo ámbito. Los derechos humanos. Me interesaba ver la realidad o las realidades del país con todos sus problemas. La Ligue Iteka es una organización que está localizado en el centro de la capital. La gente puede venir a la oficina y obtener ayuda medical, jurídica o social.

Mis primeros días fuen en el oficina misma. Acogíamos muchos caso aterradores, como violaciones, tortura y injusticias. Debía constatar que en la mayoría de los casos afectaban los muyeres y los minores, ergo las personas más vulnerables.

Después de dos semanes en la oficina comenzó irme en todos los barrios de la capital con Antoine Icihagazeko un asitente social de la organización. La tarea principal consistó en la supervisión de los carceles provisorios al lado de las oficinas de la policía del barrio. Estos carceles son muy pequeños y hasta 20 personas se compartían un carcel. En algunos los detenidos so podían sentarse todos porque no había bastante espacio para cado uno. Según la ley, las personas detenidas no deben quedar en estos carceles más que siete días. Después de los siete días tienen derecho a un tratamiento jurídico del caso. A veces encontrabamos a personas que habían quedado un mes o más en esto lugar.

Algunas días después me dé cuenta que todas las organizaciones de derechos humanos no sirven a nada, si el gobierno no comparte los mismos destinos. Pasabamos en una calle con mucha gente enojosa porque el gobierno acababa de vender sus tierra sin pregutar para establecer un barrio para los functionarios del gobierno. La policía aparecía y valerse de la fuerza.

Sorprendente también está la diferencia entre la pobreza y riqueza en este país. Cuando nos fuimos en distintos barrios, Icihagazego dijó que “aqui la gente botan los alimentos o los dan al perro durante en otros niños que no habían comido buscan alimentos en la basura“.

Otra día encontrabamos a unos rebeldes hutu cerca de la frontera del Congo. Marchaban armado en el barrio periférico. Toda la gente estaban fuera de sus casas, tenían miedo y el ambiente fue peligroso. Lamentablemente esto día había un tiroteo con 21 victimas. Pero el gobierno no hacía nada.

Trabajando en la organización para dos meses he aprendido que cado ciudadano tiene derecho a derechos humanos, pero si el gobierno no le da una consideración primordial, podemos solamente esperar que el sistema jurídico se establece orientado a los derechos humanos y no al gobierno.